Lo que uno espera encontrar en un hospital, además de médicos, es limpieza. No hace falta que los suelos sean de oro y el mármol perfectamente pulido… pero limpieza. Si ahondamos más en el hospital, por ejemplo en la zona de quirófanos, la higiene ahí debería ser extrema. He aquí dos ejemplos:
Esto es lo que yo veía desde la puerta de quirófanos que estaba a la izquierda de ambas fotos, pero es que, a la derecha estaba la U.C.I. Todos los pacientes que salían del quirófano pasaban por allí para ingresar en la U.C.I. ¿Culpables? Basura, paredes rotas, moho en los techos… ¿Recortes?. Cuando entré en la U.C.I. para ver a mi madre un enfermero medio gallego nos explicó : Sólo dos personas pueden entrar, sólo media hora. En teoría las batas y las calzas verdes que se os darán se tienen que tirar, pero… hay órdenes de reciclar, así que las calzas sí van a la basura pero la bata la colgáis en la percha con el número de box que vais a visitar y así los que entren esta tarde usan la misma bata. Eso sí, la bata por la noche se tira.
Pues si gente, mientras nuestros mandatarios tienen trajes Armani, y una empresa de Elda regala no se cuantos pares de zapatos a la Duquesa de Alba, y se sigue robando en todo el país, los ciudadanos de a pie vamos a hospitales con un nivel de higiene bastante dudoso y arriesgando mucho, al entrar dos veces y posiblemente cuatro personas diferentes, a ver a alguien en la U.C.I. con la misma bata. Si tenemos en cuenta que creo que conté ocho box…. el riesgo se multiplica peligrosamente. Pero parece que es un riesgo asumible para la Ministra de Sanidad, claro que la “buena” de Ana Mato no llevará a sus familiares a un hospital público…
Y hablando de riesgos… no puedo olvidarme del pasillo de espera de quirófanos… Amigos… allí hacia frío… Hacía tanto frío que el sol entraba por las ventanas y se piraba…, estornudé una vez y dejé la pared como si la hubieran tiroteado, estornudé otra vez y la saliva se negó a salir a no ser que le diera ropa de abrigo… Que no exagero… Allí las camas no las empujaba un celador, eran tiradas por perros Husky, y no tenían ruedas, se desplazaban con skies… Las enfermeras parecían azafatas del carrefour con patines… pero patines de cuchilla. Y no exagero en nada. Creí que me estaba mareando porque veía borroso y era que las lágrimas de los ojos se me congelaban, apreté fuerte los párpados y las esquirlas de hielo que saltaron mandaron al que estaba mi lado a urgencias con un corte profundo en la frente… Mucho frío gente… Allí no salía vaho de la boca al hablar, salía material ectoplásmico… y conforme salía se iba corría despavorido. Allí no se nos ponía carne de gallina, se ponía piel de foca. Que sí gente que, sí, hacía frío… para intentar entrar en calor las diecisiete personas que estábamos en la sala de espera nos pusimos juntitos… a los treinta segundos éramos todos hermanos siameses. Hacía tanto frio que creí que mi móvil vibraba y es que estaba tiritando…
Hasta la próxima!
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